Yo me quedé fría ante sus palabras y solo le quité la mirada de los ojos agache la cabeza y asentí, el tomo mi mentón y me reclamó...
-¿Segura que estás bien Elizabeth?
-Si David, estoy bien, solo quería hablar contigo sobre eso
-Bueno, está bien, entonces, ¿me vas a dejar proseguir con mi historia?
-Si, ¡por supuesto!- Afirmé con cierto gesto de hipocresía, ya que moría por dentro de ganas por decirle lo que sentía en ese instante hacia su persona y ahí comenzó a contarme el suceso...
-Bueno, todo comenzó cuando comencé a ir a mis nuevas clases de esgrima, esta chica había entrenado muy duro para llegar a mi nivel, entonces le tocaba enfrentarse a mí, por supuesto yo soy de los mejores que practica ese deporte, entonces en esa competencia nos enfrentamos uno con otro, ella era muy fuerte y en realidad me sorprendíó su destreza al esquivar mis ataques, tenia unos ojos verdes hipnotizantes, me sorprendió...
-David, espera, tengo que...- Lo interrumpí, ya no podía aguantar mis ganas de llorar de nuevo y en mi mente solo buscaba una excusa para safarme de la conversación.
-¿Qué pasa Elizabeth?
-Es que, comienzo a sentirme un poco mal
-Bueno, es mejor que te deje sola, hablaremos después, ¿te parece?
-Si, esta bien David, gracias por tu visita y perdona por ponerme así.
Al terminó de mis palabras besó mi frente y se marchó de nuevo por la ventana.
Continuará...
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