jueves, 1 de septiembre de 2011

Capítulo 15 - La hora llegó

Ambos repitieron al mismo tiempo con una lengua extraña algunas palabras, se miraron a los ojos y me tomaron de las manos.
Y después de eso no recordaba nada más que el gesto de Román y Agnes, sorprendidos por mi piel azulada.
Abrí los ojos, no tenía noción del tiempo, estaba en un lugar extraño, parecía otra dimensión, un lugar extraño y obscuro, era como si hubiese entrado dentro de mi propia alma, ellos abrieron un portal mientras yo gritaba:
- ¿Que demonios hacen? déjenme ir! tengo que hacer algo importante!
- El tiempo aquí no corre, no existe, así que esa definición no es válida, no vamos a lastimarte queremos mostrarte lo que deberías ser.- Afirmó Agnes.
A través del portal  había un gran pasillo con antorchas alumbrándolo, como si se tratase de un castillo o algún lugar viejo, tenía grandes ventanales y se escuchaba el gemir de abundantes almas en pena, al final de el había una gran puerta y entonces, entramos en ella, tenía una mesa en el medio decorada con un extraño pero bello esplendor, al parecer era una sala principal o algo parecido, por alguna extraña razón sentía que ya conocía el lugar.
-Llegamos a nuestro largo destino...- Dijo Román.
- ¿Que es este sitio? ¿Agnes?
- ¿Te parece familiar cierto? ¿ Por qué no te sientas?
Agnes se quitó el sombrero y recogió su cabello, era la mujer mas bella que había conocido, pero noté algo raro, sus manos estaban arrugadas como las de una anciana, pero su cara se veía tan joven como una rosa fresca recién floreciente, y en su nuca llevaba el mismo signo de la estrella de 6 picos. Continuará...

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