En ese momento quise cerrar las ventanas de mi balcón, pero en ese momento un ventarrón azotó las cortinas y era tan fuerte que no podía cerrar las ventanas, de repente escuché que la puerta de mi cuarto también azotó, entonces se fue la luz y pude ver una silueta acercándose hacia mi, -¿Quién anda ahí?¿Josh?- pregunte con miedo y a la vez con desesperación, -No Elizabeth, soy yo, ¿necesitas ayuda con eso eh?- contestó una dulce voz, -Música para mis oídos!- dije en voz baja, era David y después de eso preferí sentarme en el cómodo del balcón en vez de cerrarlo, eh invité a David a sentarse conmigo, todo era perfecto, la luz de la luna iluminándonos, el era tan hermoso, mas en persona que en mi propia imaginación, entonces empezamos a conversar:
-Y que tal Elizabeth ¿como has estado?
-Bien David, gracias ¿y tu? te ves un poco... digamos, diferente
-Bueno digamos que sigo vivo y eso ya es una ganancia, pero te ves distraída, te sucede algo?
-No, no estoy... bien
-Bueno te contaré lo que me paso entonces...
Continuará.
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